Romanticismo Invasivo
Era idílico. Hasta el polvo podría haber previsto la más remota intencionalidad en él, excepto al escabullirse en la penumbra -cosa que ocurría bastante a menudo-. De vez en cuando y cada vez que podía -es decir: siempre- se las ingeniaba para escabullirsele bajo las sábanas mientras dormía. Aunque, en verdad, no era cosa difícil tratándose de alguien con tan pesado sueño.