Palabras del Autor.

Suspendido indefinidamente.

Un saludo y Gracias.

domingo, febrero 10, 2013

CLANNAD: Fighting Lovers.

Amantes Luchadores.

Es un poco increíble ésta historia, pero, aunque te asombre, debo decirte que es totalmente cierta. Y, claro está, hubieron muchísimos tropiezos para que se llevara a cabo, en adición a una que otra golpiza, pero Sunohara no se rindió hasta alcanzar lo que, al menos, creo yo, no estaba en sus planes originales. Bueno, comencemos.

sábado, enero 12, 2013

Romances Complejos. C-30

La aceptación del lunes.

La campana anunciaba el comienzo de la jornada escolar del día de hoy. Satoshi, extrañamente, no se ha presentado a clase. La mañana transcurre con normalidad: Tomoki con la mirada perdida en el cielo, Len con la mirada perdida en el perfil del rostro de Tomoki. Kaname, por su parte, no apartaba sus ojos del asiento donde Satoshi debería estar.

sábado, enero 05, 2013

Romances Complejos. C-29

El sol del domingo.


El sábado se esfumó. El domingo recién nacía cuando Tomoki se despertó de golpe. Su respiración estaba algo acelerada. Se vio a sí mismo desnudo bajo unas sábanas que él no desconocía. A su lado, Len, desnudo también. Su rostro no podía ser descrito de ninguna manera posible. Aquella expresión suya era algo así como trágame tierra, qué sé yo. Se levantó de la cama esperando que Len no se despertase y lo viese en ese estado.

sábado, diciembre 29, 2012

Romances Complejos. C-28


Calor de sábado.


Daban las 3:00pm en el reloj cuando Tomoki se vio caminando por las calles que llevan a casa de Len. Se detuvo en una esquina y tomó un poco de aire. Alzó la mirada al cielo y cerró los ojos. ¿¡Qué hago aquí!? –se preguntó tomando aire profundamente. Le sudaba la frente. El calor que hacía era un tanto superior al acostumbrado.

sábado, diciembre 22, 2012

Romances Complejos. C-27


Sábado de búsqueda.

Era temprano en la mañana. El reloj marcaba, creo, las 8:55am cuando Len llamaba a la puerta de la casa de Tomoki. Éste aún yacía dormido, oculto bajo sus sábanas. Senri, como tenía planeado salir, estaba ya despierto esa mañana. Le abrió la puerta a Len y lo hiso pasar. ¡Vaya que tengo suerte! –dijo Senri sonriendo- estoy a punto de irme y no quería dejar a ese remedo de niño totalmente solo. Después mamá me asesina-. Len soltó una carcajada al escucharlo. Descuida, descuida –dijo-, lo cuidaré por ti-.